
Nuestro preescolar se llenó de risas, abrazos infinitos y corazones gigantes de felicidad. Celebramos el día de las personas más especiales, nuestras mamitas y abuelitas.
Verlas sonreír junto a sus pequeños nos recuerda el regalo más grande que Dios nos ha dado.
Gracias porque al caminar de su mano con paciencia y amor incondicional vemos el reflejo vivo de la Virgen María. Ella, con su ternura es el faro que guía a nuestras familias.
Escrito Por:
Fanny Rodríguez
Coordinadora de Primaria y Preescolar

